miércoles, 26 de octubre de 2011

Desecho paranormal

Se oye un ruido en la sala. Ella se levanta de su silla en el comedor y camina hacia la puerta a ver qué es lo que pasa. Al no encontrar nada, regresa con el fin de retomar su lectura en la mesa junto a su café, pero al llegar no encuentra ni muebles, ni trastes, ni nada, pues todo se está pegado al techo, desde donde cae estrepitosamente por la acción de un demonio maldito que habita en la casa.

Esa escena en la película Actividad Paranormal 3 valió el que una sala de cine entera gritara y el que yo maldijera haber tomado un yogurt de ciruela antes de entrar. Al final, una vez que todo el mundo ya se murió (¡ay, como si no se la supieran ya lo que va a pasar en esa madre!), tuve que levantarme de la butaca y caminar con precisión quirúrgica para no evidenciar que el miedo se materializó en mis pantalones, con tan buena suerte de que al momento de la tragedia, el alarido de la multitud camuflajeó el sonido como de tela rasgándose que surgió de mi entrepierna.

La fortuna de los cines de hoy, es que invariablemente forman parte de un complejo comercial en el que hay un siempre un supermercado cerca, lo que me permitió renovar mi guardarropa con cierta facilidad. Sin embargo, la parte difícil fue el cambio de calzoncillos y la posterior acción de deshacerse de los arruinados que, dicho sea de paso, tenían un aroma bastante escandaloso.

¡No los puedes dejar ahí!, son como basura médica, requieren un grado de precaución, son casi tóxicos, primero por la vergüenza que implica y luego por mera ecología; ¡contamina esa madre! Lo bueno es que todos los días recogen la basura afuera de la plaza Antara.

¡Chá!

1 comentario:

Yanit dijo...

hola!!
me dejaste con ganas de ver la película, si te causo eso debe de ser muy buena, mal por lo de los calzoncillos. me imagino lo que debiste de pasar ..