jueves 15 de marzo de 2012

Photoshop electoral


Los cachetones se ven simpáticos, los bizcos reflejan seguridad, los de al tiro indígenas aparecen güeros, aquellos con rasgos de evidente retraso mental lucen intelectuales y hasta los corruptos aparentan ser finas personas. Por eso no hay que confiar en las fotos propagandísticas de los políticos, porque el photoshop hace milagros y se puede terminar votando por un güey como Martí Batres.

Bajo esa premisa universal, uno no debería tomar en serio los anuncios de campaña de Leticia Varela, precandidata del PRD a jefa delegacional en Benito Juárez, pues luce demasiado bien como para ser verdad. Ella tiene un je ne sais quoi de nariz respingada, cabellera de comercial de champú y rasgos finos que, además de inspirar confianza, enamoran.

Pero a diferencia de muchos perredistas como Alejandro López Villanueva de Tlahuac, Víctor Varela de Iztapalapa o Guillermo Sánchez de Tlalpan, que a duras penas calificarían como seres humanos por su look a lo Hombre de Tepexpan, Lety Varela (pa’ los cuates) ¡sí está guapa!

O sea, no es una belleza que digas ¡no mames!, pero aguanta. En vivo se ve igual que en las fotos y hasta mejor. No en vano fue dirigente del sindicato de sobrecargos de Aeroméxico. Ahí tienen a Alejandra Barrales, que también era aeromostra y hasta en la Revista H salió.

¡Uts!

miércoles 14 de marzo de 2012

Así sí coopero

¿Cómo decirle que no a unos enormes ojazos negros de un raro fulgor que dominan e incitan al amor? ¿Cómo negarse a una sonrisa amplia de labios carnosos que rematan un rostro de perfectas formas? ¿Es posible ignorar tanta belleza, aún cuando te está pidiendo de la manera más atenta que aflojes un varo?

La respuesta es no. Y eso quedó demostrado ayer por la mañana, cuando decenas de personas fueron sorprendidas por el sonido de unos tacones retumbando sobre el pavimento gastado de las calles del Centro Histórico, los cuales transportaban 1.70 metros de sensualidad catracha sosteniendo una alcancía de la Cruz Roja, lista para ser retacada de monedas por aquellos que quedaran cautivados por sus formas.

El ojo de las cámaras estaba posado sobre ese vestido entallado blanco que portaba ella, la que minutos antes acababa de jurar protesta como presidenta honoraria de la Cruz Roja Mexicana. Era Rosalinda Bueso, esposa del jefe de Gobierno del DF, quien con un parpadeo paró el tráfico y juntó lo suficiente para financiar un trasplante de corazón, opacando lo que un día antes había hecho Margarita Zavala, primera dama de México, para dar el banderazo de salida de la colecta 2012.

Y que no se me vaya a enojar Marcelo Ebrard porque le estoy perreando a su ruca, que para eso se la consiguió.

¿O no?

sábado 10 de marzo de 2012

Cuidar las formas



Dentro de un par de sexenios, este país estará en manos de políticos como Juan Pablo Castro Gamble, quien el jueves pasado fue parte de un ejercicio de la Asamblea Legislativa del DF para promover la participación de los jóvenes en la discusión de temas importantes para la ciudad, en el cual destacó por haberle reprochado al PRD el permitir “el matrimonio de jotos”.

Aunque el PAN ya se deslindó de la bronca e informó que el homofóbico ese no pertenece a sus filas, es claro que mantienen la misma postura respecto a temas como el matrimonio gay y el aborto, sólo que con palabras menos elegantes. Lo mismo pasa con aquellos jóvenes (¡chale!, ya estoy ruco) que ocupaban las curules perredistas, quienes inmediatamente reaccionaron a mentadas de madre, tal como lo harían los mayores.

Al chavo de origen tapatío y quien, según su perfil en redes sociales de internet, se autodefine como un amante de las carreras de coches y de su país (en ese orden), tal vez se le acabó su carrera política antes de empezarla, aunque el ridículo tarde o temprano sucedería, pues la propuesta con la que participó en el Parlamento de la Juventud era la de simplemente criminalizar el consumo de drogas… ¡Futa!

En conjunto con el perredista michoacano Ethan Peña, quien se promovía en Facebook con una ametralladora, al igual que lo hizo la panista chihuahuense Sarah Fuentes Rascón con su fusil de asalto, Castro Gamble forma parte de una generación de políticos que no debe llegar al poder, simplemente por su incapacidad para cuidar las formas.

¡Uts!


jueves 8 de marzo de 2012

Día de la misoginia

Una casualidad genética o un azar cromosómico en la ruleta de la vida (¡ay qué mamón!) es el que define el sexo de una persona al ser procreada. Entonces bien, no tiene ningún mérito el hecho de haber nacido mujer como para que hoy, 8 de marzo, se celebre un día en su honor. Sin embargo, se hace y se promueve.

Voltee usted, querido lector, a su alrededor y localice a una mujer cercana. Lo conmino a que se levante de esa banqueta donde seguramente está sentado para irle a dar su abrazo de felicitación al primer ser con chichis y vagina que pase, para que vea la santa madriza que le va a meter por una acción noble y desinteresada que sólo responde a la promoción de este día.

Cuestión de lógica es que las féminas se ofendieran por la designación de la fecha, como lo harían los afroamericanos con un Día internacional del negro; los indígenas con el Día del indio; o aquellos que se la comen doblada con un Día internacional del puto… bueno, ellos igual y no, porque hasta armarían un carnaval sobre Reforma.

Es decir, un Día de la mujer implica segregar a la mitad de la población y remarcar al sexo como elemento de identidad distintiva, remarcando que son diferentes las mujeres a los hombres, cuando el feminismo ha pugnado históricamente por la equidad de condiciones y derechos.

¡Chá!

miércoles 29 de febrero de 2012

La lady de Bosques

“Tú me vales madres güey, ¿tú quién eres? ¡O aparece mi pinche cartera ahorita o todos se van a la puta chingada!”, son las finas palabras que, a manera de reclamo, pronuncia una joven a la entrada de un centro nocturno en Bosques de las Lomas, captada en un video subido a la red de YouTube, mediante el cual fue lanzada a la fama con el sobrenombre de La lady de Bosques.

A diferencia de célebres personajes como Azalia Ojeda, alias la Lady de Polanco, o Miguel Sacal, mejor conocido como el Gentleman de las Lomas, la malhablada en cuestión (cuyo nombre aún desconozco pero estoy seguro que ya me bateó en alguna ocasión cuando intenté perrearle) no muestra el mismo grado de prepotencia, a pesar del florido lenguaje y pese a ser víctima de las circunstancias.

Es decir, a ella le acababan de robar la cartera y pretendía, a punta de mentadas de madre, recuperar sus cosas. En un segundo video, se muestra indefensa ante el abandono de una amiga, quien se llevó las llaves de su coche, dejándola borracha y a meced de unos mirrreyes que no paraban de burlarse.

Su único defecto fue ponerse muy loca y no saber reaccionar ante las complicaciones de la vida, poniéndose a llorar después de repasar su glosario de insultos, no como los otros, que sí cometieron un crimen al madrearse a un policía.

¡Chá!





lunes 27 de febrero de 2012

¡Uuuy, nooo jefe!

Son las palabras que, al ser pronunciadas por un oficial de la Policía del DF, inequívocamente indican que ya valió madres todo, que ya ni le muevas porque te va a ir peor y que si fuiste víctima de la delincuencia, sin importar que se haya tratado de una simple bolseada, un secuestro o una violación, no se te hará justicia.

Todo ocurrió cuando quise mirar en el espejo lateral de mi troca de narcotraficante si podía salir del lugar donde me había estacionado en calles de la colonia Súper Narvarte y al hacerlo ¡madres! Ahí donde se supone que debería estar el reflejo de mi flanco derecho sólo había un hueco que tenía implícito el mensaje: “pendejo”.

Algún hijodesupinchemadre le metió un desarmador y palanqueó ambos retrovisores para separarlos de su carcasa, dejándome ciego al manejar y a merced de los tiras y su máxima aquella que dice “nooo joven, está muy cabrón que se sepa quién se lo chingó, mejor cómprese unos protectores para que no se lo vuelvan a atorar”.

Aunque su consejo de ir a la colonia Buenos Aires a buscar los repuestos no sonaba tan descabellado, sobre todo porque cuando los conseguí tuve la ligera sospecha de que estaba comprando mis propios espejos, lo cual quiere decir que en esta ciudad el mercado negro de las autopartes trabaja a ritmos muy acelerados.

¡Chá!