jueves, 13 de septiembre de 2007

Sí aflojó

Ligeramente embarazada
Calificación: De pocas tuercas

Esta es la historia del origen de la vida, no de la del universo, sino de la de muchos que andan por ahí; dos personas se toman unos tragos y nueve meses después nace un chamaco. Lo chido de Ligeramente embarazada es que ella es poco menos que le chava más sabrosa, linda y cachorrona del mundo, y él es un güey bien mariguano, bien gordo, bien baboso, sin aspiraciones en la vida, hagan de cuenta yo, pero con 20 kilos más y güero. Un día esta chica se va a un antro a celebrar un ascenso en su trabajo y de casualidad se encuentra con el menso este, se embriagan, le ponen durísimo, y ella se embaraza. Así que durante toda la película se ve cómo después de embarazarse y durante nueve meses surge el amor entre dos personas tan diferentes.

Tiene chistes de conjuntivitis ¡de conjuntivitis!, de barbas y obviamente de sexo. Es hora y media de carcajadas a lo bruto, con pequeños tropiezos en medio que de repente convierten la película en una como del canal Hallmark, pero cuando se está poniendo cursilona y chafa, vuelve a levantarse con una puntada fenomenal.

Ligeramente embarazada es una obra maestra de la cinematografía contemporanea que le da esperanza a todos los pobres güeyes del mundo en su intento de conquistar a una bella mujer... ¡gracias!, todavía hay chace.



FICHA TÉCNICA
Dirigida por: Judd Apatow
Con: Seth Rogen, Katherine Heigl, Paul Rudd, Leslie Mann
Género: Comedia
Clasificación: (B-15)
Duración: 2:09 (129 min)
País de Origen: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2007

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Cine parkinson

El ultimatum Bourne
Calificación: Chaquetera (literalmente)

Dentro del maravilloso mundo de los plomazos hay un nuevo machín: Jason Bourne. Este cuate se anda dando un quienvive con James Bond el 007 e Ethan Hunt el de Misión Imposible, deberían hacer una lucha en jaula en la Arena México con estos tres, a ver quién sale vivo y quién queda sin cabellera.

Bourne Ultimatum es la tercera parte de la zaga de espionaje que empezó con Identidad desconocida, donde un güey no sabe quién es ni quién le enseñó a matar, pos' aquí ya lo descubre y toma venganza. Una película de mucho madrazo, mucho plomazo, mucha corretiza y mucha temblorina.

A caso Paul Greengrass, director de ésta y de la aclamada Vuelo 93, con todos sus años de experiencia en este llamado séptimo arte, ¿no conoce un tripié? ¡Qué barabaro! ¡qué bruto! ¡qué animal! Que alguien mate al camarógrafo, todas las tomas, hasta la más chaqueta, hasta el plano más simple, hasta un simple close up, todo tiene que estar filmado con un pulso de maraquero impresionante. Es cierto que las escenas de acción, en las que vuelan plomazos por todos lados, se debe tener un recurso que le de más realismo, por eso la cámara es parte de la acción y se mueve a través del escenario para darle presencia al espectador, pero otra cosa muy diferente es que de plano el baboso que sostiene la cámara no sepa hacerlo y no se vea nada. Uno va a este tipo de películas farolonas a ver sangre, y en vez de eso lo único que se obtienen son un montón de imágenes borrosas y barridas de quién sabe qué. Por favor, alguien hágame uno y mate al director de fotografía y a los camarógrafos.

Este es el tipo de película en la que salgo del cine y me pongo a correr como idiota saltando por todos lados porque me quiero sentir espia, en lugar de eso, al no haber visto ni madres, pus' salí del cine, con el estacionamiento de Galerias Coapa vacío (lugar perfecto para correr como estupidito y salatar por sobre los barandales y coches de un nivel a otro), caminé hasta mi coche y me largué sin siquiera haber metido cuarta... ¡cha!


FICHA TÉCNICA
Dirigida por: Paul Greengrass
Con: Matt Damon, Paddy Considine, Edgar Ramirez, Julia Stiles
Género: Acción
Clasificación: (B)
Duración: 1:54 (114 min)
País de Origen: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2007

viernes, 7 de septiembre de 2007

¡Gaviotaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Mejor que Batman y Robin


Una pareja explosiva 3
Calificación: gordibuena

Todas las películas de Jackie Chan son chidas... todas, porque en ellas no existe una trama muy enredada, ni siquiera bien planteada a veces, pero hay kung fu y del chido, no nomás es echar karatazos a lo güey, sino que en las peleas los movimientos están diseñados para ser graciosos al mismo tiempo de ser violentos, por eso son la neta.

Ahora bien, es una fórmula probada que las parejas disparejas funcionan bien en las películas de acción, ahí tienen a Mel Gibson y Danny Glover, a Will Smith y Martin Lawrence o Tommy Lee Jones, y cuando se combinan esos dos elementos, la pareja dispareja y los caratazos, simplemente sale... ¡una pareja explosiva!
...¡qué mamón!
FICHA TÉCNICA
Dirigida por: Brett Ratner
Con: Chris Tucker, Jackie Chan, Max von Sydow, Hiroyuki Sanada,
Género: Acción
Clasificación: (B)
Duración: 1:31 (91 min)
País de Origen: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2007




martes, 4 de septiembre de 2007

Historia de tres amores

De regreso a ese cementerio de talento y baradero de ilusiones, en el que da lo mismo ser tachidito el de los protagonistas o el próximo John Lennon porque al final todo depende de la suerte. Ahí entre eternas rémoras sociales, fósiles malolientes y promesas marmoteras, con Carlos Santana al pie de las escaleras vendiendo empanadas bolivianas, en ese lugar donde converge la genialidad y la estupidez. Ahí, un par de ojos se cruzaron con los mios; vestida con una blusa verde de esas que aunque holgadas dejan ver la redondez de los senos de su portadora, jeans azules de esos que no tienen bolsas atrás, lo cual de alguna maldita manera hacen que a cualquiera se le vean unas nalgas suculentas... a cualquiera. Movió el cabello con un resorteo de cabeza cuando cruzaba la explanada, en ese momento me vio a lo lejos erguido cual estatua griega, parado arriba de un barandal que hacía las veces de pedestal para mí y mi lectura. Fueron siete segundos se intercambio sexual via ocular que se interrumpieron por el pilar que sostiene el edificio, después cuando me di cuenta de la presencia de cupido, aparté la vista de una línea que decía "otra vez la perra al chile" en mi lectura, para catafixearla por un meticuloso escaneo a la silueta de esa poderosa afrodita que seguramente sintió la lascivia que la envolvía porque en un movimiento similar al primero hizo que nuestras miradas se cruzaran nuevamente, ella se perdió en el horizonte con un trozo de mi corazón en sus manos y mi imaginación en su cuerpo.

Dos horas después, parada junto a una de las puertas del vagón con destino a indios verdes, con unos convers negros, pantalón entre verde y café, chamarra negra tirándole a gris y una mochila de la pantera rosa (cual caja fuerte). Conmigo echado... arranado más bien junto al chaparro simpaticón y el hombre grande de barba, mirando cómo el cabello le cubría graciosamente los hombros, intentaba adivinar la magnitud de su belleza en el reflejo del vidrio de la puerta. Pasaban las estaciones, subía y bajaba la gente, los idiotas a mi lado veían porno en un iPod, y yo, con la mirada clavada en su incógnita, que prometía por el contorno de sus caderas, por la referencia en el vidrio, por la postura al pararse, por la estatura que yo calculaba mediante distancias y recuerdos, por todo eso, sin siquiera un hola, sin el reflejo de sus ojos o el resplandor de su sonrisa, yo ya le había entregado mi corazón y la promesa de mi ser. En centro médico, cuando hubo que abandonar la nave, volví la mirada para corroborar mis sospechas, las cuales no sólo fueron desmentidas, sino rebasadas brutalmente cuando vi a una diosa de piel blanca y nariz respingada. Cerró la puerta y con el metro se me fue la vida.

Una hora después, empapado por la lluvia, abordé un pesero que al igual que el cielo hacía agua en su interior. Me acomodé en el asiento pegado a un costado de la unidad, el que va viendo de lado y no de frente, que para mi fortuna ayudó a descubrir unos ojos verdes adornados por unas cejas breves, una nariz pequeña y una sonrisa juguetona, aretes en forma de estrella rayada en blanco y negro, suéter azul y camisa blanca... iba con su madre. La imaginación me guió a vislumbrar la lolita sexy y cariñosa. Levanté la voz en mi conversación que relataba viejos triunfos en el campo de batalla, anécdotas gloriosas de un pasado lejano. Llamé su atención, me miró, la miré, me sonrió, la mamá me la mentó con la expresión, no me importó. Seguí hablando, para mostrar mi persona a través de mi lengua. Funcionó porque al bajarme y cruzar la calle, volví la mirada y ella me obserbaba detrás de la ventana, a través de la lluvia recibí un guiño que me hizo sentir miserable porque la luz verde del semáforo indicaba la despedida.

Fueron tres amores en un día, tres bellas mujeres a las cuales nunca les hablé, lo que me convierte instantaneamente en el maricón más grande del mundo... merezco la muerte.

Salúd!

viernes, 31 de agosto de 2007

El búfalo de la noche ó ¡Ah que gente tan corriente!


El Búfalo de la noche
Calificación: Mejor miéntenmela
Juro que yo quería ver Ligeramente embarazada, lo juro por Dios. El chiste es que cuando llegué al cine faltaban dos horas para la siguiente función de tan comentada película, y sólo unos minutos para el Búfalo de la noche que yo tanto había querido evitar gracias a que el guionista es el responsable del mayor fraude cinematográfico de lo que va de este siglo; Babel.

Para hacer un poco de tiempo, no más de 20 minutos, me fui a dar vueltas por ese paraíso del naco que llaman Peri Coapa, que más bien debería llamarse Peri Caca o Peri Cloaca porque es el equivalente a la central de abastos pero para nacos; porque ahí es donde se van a vestir, a comprar qué escuchar, qué ver y con qué jugar. Básicamente si tú compras tu ropa en Peri Coapa es que definitivamente eres el rey de los nacos.

En Peri Coapa venden de esos pantaloncitos entallados y a la cadera que aunque tengas buen cuerpo te hacen ver mal, o también de esos otros deslavados, con parches y remiendos por todas partes, ya en la exageración los venden también rotos que disque está muy de moda... pero de hace como 5 años. Igualmente se encuentran esas prendas que son dos en uno; es una playera que trae las mangas y el cuello de una camisa de vestir, o sea que es una playera y se ve que debajo de ella traes una de vestir, siempre en colores pastel naquísimamante combinados con el negro, permanentemente con diseños de un dragón o formas tribales quesque muy acá, eso y una gorra Von Dutch...

En los puestos de música invariablemente tocan reggaetón, incluso en uno me encontré a unos chavitos como de cinco años, de lente oscuro, pantalón bombacho y camisa sin mangas bailando al ritmo de una melodía cuya profunda letra repetía “racalacalacalacla” provocando que uno de ellos se agarrara sus partes mientras el otro se colocaba detrás de él para nalguearlo eróticamente. Los que no tocan reggaetón se sienten muy alternativos poniendo a Interpol... ¡Cha!

En ninguno de los locales destinados al entretenimiento visual venden películas originales, pura copia que se consigue en Tepito, pero ellos como se sienten muy avant garde, te las venden como si fueran legítimas... ¡pinches películas espurias!. En sus teles exhiben las de monstruos o las de karatazos, no sé por qué a los nacos les gusta tanto el cine de karatazos y rechazan el western región 4 estilo los Almada, yo creo que además de nacos son malinchistas los muy brutos. Igual pasa con los videojuegos.

Lo más notable es que hay decenas de puestecitos dedicados a vender toda clase de artículos dedicados a la lucha libra gringa... ¡no hay nada más naco que la lucha libre gabacha! Desde las playeras que no entiendo por qué nadie las usa de su talla, hasta las grabaciones del canal 52 que repiten una y otra vez. Lo más ñero de todo es que teniendo la mejor lucha libre del mundo aquí, estos idiotas ven la otra nomás por, según ellos, no sentirse nacos y ordinarios, por eso ven de las otras... porque son más internacionales... ¡internacionales mis aguacates!

Recorrí todo el bazar... o lo que ellos inocentemente llaman bazar, con Ibargüengoitia en mi mano y la guitarra de Bryan May en mis oídos, hasta llegar a un local de juguetes donde pregunté por el transformer patrulla que sale en la película, ya que soy un fanático de los mustangs, a lo que el dependiente me contestó que ellos no venden lo que se puede conseguir en sanborns, como diciéndome que son muy alternativos, a lo que yo entendí que nomás venden juguetes pirata madeinchina.

Y regresando a la película... son hora y media de desnudos gratuitos, Chichis y riatas se debería llamar la porquería esa, porque de eso se trata; un güey esquizofrénico se muere y al hacerlo le pasa su locura a su cuate en forma de canciones de Alejandro Fernández, a lo que Diego Luna (que es el cuate del loco muerto) reacciona cogiéndose a una viejas y huyendo de quién sabe qué. Lo único más o menos perrón son las rolas de The Mars Volta que salen al principio, fuera de eso, ni el desnudo de Camila Sodi está padre.

Al regresar a mi sacrosanto hogar, me subí en un pesero donde el chofer vestía una camisa azul pastel con una especie de dragón bordado al frente, con un peinado al estilo Goku el de Dragon Ball Z. El cacharpo (o chalán) unos pantalonzotes tipo cholo con una playerita pegadita y una gorra de rapero pero pa’ tras. Acompañados por una especie de edecán que dejaba ver una argolla en el ombligo apenas perceptible gracias a la lonja que caía sobre él. En el trayecto, el chalán le hizo en frente de todo el respetable la invitación a la dama que los acompañaba para hacerle una abducción bucal en el pene, hasta se acostó sobre el tablero para que ella procediera a practicarle... cómo decirlo para que no se oiga tan feo... pus’ una mamada, ni modo, a lo que la dama contestó que no porque el chalán lo tenía muy chiquito. Inmediatamente después, a la altura de la UAM Xochimilco, se suben dos viejas más feas que pegarle a un recién nacido, con caguama en mano, pedísimas además de todo, le piden una lana al choff’ y éste se las da para que le sigan entrando al chupe. El resto del trayecto transcurrió entre carreritas de peseros y elegantes mentadas de madre entre ellos y a los conductores de vehículos ajenos.

Al llegar a mí casa (que no es humilde ni es de nadie) agradecí el haber acabado la primaria, y refunfuñé porque me di cuenta que es gracias a este tipo de gente, que es mucha en el mundo, que hay tráfico y la ciudad está tan tirada a la mierda.

¡Que se mueran los nacos!
FICHA TÉCNICA
Dirigida por: Jorge Hernandez Aldana
Con: Diego Luna, Liz Gallardo, Gabriel González, Irene Azuela, Camila Sodi
Género: Drama
Clasificación: (C)
Duración: 1:39 (99 min)
País de Origen: México
Idioma: Español
Año: 2007