martes, 15 de abril de 2008

Se murió el de la Tartamuda

¡No mames! Se petatió Miguel Galván. ¡Chin! Eso sí me da un chingo de trsiteza, me caía re bien el vato. Fue el primero y único comediante que me ha logrado arrancar un pedo de la risa (literal), y fue con su rutina clásica del asaltante, aquella donde se la aparece un cabrón más feo que él (que eso sí ya está cabrón, como bien lo consignaba), y del susto hasta lo tiroleó ¡lo tiroleó! ¡No mames! Hoy en la mañana que escuché la noticia y recordé su chiste hasta saqué pasta de dientes por la nariz.

Estaba bien enfermo, tenía harta diabetes, era un hombre solitario y un comediante de excelencia. Una vez lo fui a ver al Cuevón, allá por eje 10, se aventaba una rutina bien pelada... hasta me hizo huevos desde le escenario... parte de la rutina supongo.

Descanse en Paz

miércoles, 9 de abril de 2008

Miedo y asco en el mismo taxi

Para continuar con las aventuras de este hijodesupinchemadre que responde al nombre de "el conejo", ayer el muy cabrón iba como siempre contestando mensajes en su celular (¿quién le habla a esa hora? que no mame) y a mil por hora, porque hasta eso ya le funciona la quinta, entonces pasó un bache por no fijarse en el camino, provocando que lo que quedaba de su taxímetro se desprendiera del parabrisas (ahí lo llevaba pegado el güey éste ¡yo qué!) y colgara frente a mi rostro.

En aquel bamboleo yo tuve que hacerme para atrás para evitar que me golpeara, entonces esta bestia que inocentemente se hace llamar a sí mismo ser humano, sin soltar el celular maniobró para reacomodar su madre esa dejando el volante suelto en pleno periférico y a 100 por hora, este temerario movimiento duró como medio minuto.

Para acabrala de amolar, le encontré un defecto más a su móndrigo taxi; los asientos no tienen cabecera, entonces es imposible echarte una jeta obvia a la una de la madrugada en el asiento, además con los jaloneos propios de su falta de pericia tras el volante, el riesgo de desnucarse está siempre presente.

Ya de plano que agarro y le digo "oye caun' por qué chingá siempre estás contestando tu celular", y el menso este se voltea (¡se voltea! ¡mira el camino puto! ¡míralo!... nos vamos a matar hijo de tu chingada madre) y nomás balbucea "pus mi vieja güey, mi vieja". No le metí un putazo porque después quién me lleva a mi casa, pero juro, juro que en cuanto mi coche pase la verificación se la voy a rayar.

Quemar las nalgas

Quemar las naves
Calificación: Buena

Yo la neta pensé que iba a estar bien pitera esta película, porque quien hablaba de ella eran los clásicos mamones que disque sólo ven cine de arte y esas mamadas, entonces dije "va a estar del nabo". Y oh sorpresa, está chida.

Quemar las naves trata de dos hermanos cuya madre, una cantante de la OTI o algo por el estilo, se está muriendo, entonces la chava se desvive por atenderla, mientras al otro el destino y la vida le tocan a la puerta, es así que tienen que decidir si lo que quieren es aferrarse a la vida un tanto miserable de provincia viviendo del recuerdo costumbrista de su madre, o salir y buscar sus sueños dejando todo lo que conocen atrás.

No es tanto por la película, que maneja cierto erotismo perverso, sino que descubrí a una belleza que literalmente me apendejó gacho; Irene Azuela es desde hoy y para siempre la dueña de mi corazón cinematográfico regioncuatro. Dueña de una belleza única, rostro enigmático y cuerpo de pecado, sé que ya la había visto en alguna obra de teatro, pero no recuerdo cuál, así que seré su fan from hell.

Puede que la película sea una mamada, alomejor influyó el hecho de que la vi acompañado de mi sacrosanta madre a quien llevaba al doctor y me vi reflejado en aquella problemática, quién sabe.

FICHA TECNICA:
Dirigida por: Francisco Franco
Con: Irene Azuela, Ángel Onésimo Nevares, Claudette Maillé, Bernardo Benítez, Ramón Valdez, Jessica Segura, Juan Carlos Barreto, Aída López, Diana Bracho, Alberto Estrella, Ricardo Blume, Ursula Pruneda, Pablo Bracho, José Carlos Femat, Juan Acosta
País: México
Año: 2007

Tatoo

Me voy a tatuar una nalga... en el brazo. O sea, me voy a hacer el dibujo de una nalga acá redondita y carnosa pero en el brazo.

...¡Me voy a tatuar una nalga!

miércoles, 2 de abril de 2008

Miedo y asco en un taxi

Al trabajar en un periódico se corren muchos riesgos; que te mate un narco, que te mate un político, que te explote una bomba, una bala perdida, o tener que hablarle a Fernández Noroña y escucharlo decir pendejadas, pero la más acá es salir de la redacción a la hora del cierre.

No porque sea muy noche, no porque sea cansado, sino porque si no traes coche estás a merced de un taxista loco e irresponsable.

Ya van varias veces que cuando no ando en mi supernave (jejeje), me tengo que rifar a regresar a mi sacrosanto hogar en un taxi brindado por la empresa, lamentablemente casi siempre me toca ir con un cabrón al que le apodan "el conejo". Pues este hijodelachingada trae un tsuru como del '90, que antes era taxi oficial y ahora nomás transporta gente bajo pedido, no trae cinturones de seguridad, el asiento del pasajero no está bien sujeto al piso, no le entra la primera ni la quinta y lo peor de todo, a este recabrón le gusta mandar mensajes con su celular mientras maneja.

El güey este tiene la sorprenderte habilidad de manejar un coche desclochado con una sola mano, porque en la otra invariablemente sostiene un celular, lo que hace que también conduzca prácticamente a ciegas. A la una de la mañana en pleno periférico se agarran unas velocidades encabronadas, aunadas a las características del vehículo y del conductor, provocan que utilices el culo a manera de ventosa para asirte del asiento y no salir disparado por el parabrisas al momento que el idiota del choff choque contra un poste por estar contestando mensajitos en su chingado celular.

Además de todo, de esquivar camellones en el último momento, el ojete todavía se baja a mitad de la noche al cajero, mismo que queda a unas cuadras de mi destino, y como su culera puerta del pasajero no abre por dentro, anoche antes de treparse la abrió y me dijo "ahí agarrala, que no se vaya a cerrar" entonces ahí iba yo, como pinche tira en asiento trasero de patrulla, a plena madrugada, en un auto inservible y con el puto taxista escribiendo en su jodido celular barato.

Estoy a dos segundos de mandar a la chingada todo otra vez... Tokyo, que se me hace que ahí te voy

El saltador

Jumper
Calificación: ahhhh

Si de tener superpoderes se trata, el más solicitado de ellos sería el de hacerse invisible para ver morras encueradas, pero en un cercano segundo o tercer lugar, tomando en cuenta que volar también sería chido, estaría de la teletrasportación; viajar de aquí para allá sin mayor restricción, irse de México a Acapulco sin pagar casetas, sin tráfico y en un segundo... o a cualquier otro lugar, aunque pensándolo bien, teletransportarse también sirve para espiar morras.

Pues bien, la película Jumper trata de eso, de unos güeyes que brincan en el espacio, entonces viajan mucho y viven de a gratis, todo bien chido, bien padre, pero hay unos que son ojetes y se dedican a cazarlos nomás porque sí, entonces se pelean y todo... y ya. De eso se trata la mugre esa, de que hay un güey que es un looser que descubre sus poderes y se vuelve muy acá, pero un negro lo anda cazando y se pelean.

Sale el que la hizo de Anakin Skywalker, la morra está dos tres chida, tiene como 20 mil incoherencias y otras estupideces más, pero está palomera, dura poquito, tiene buenos efectos y ya para que uno hable de estas cosas cuando se reseña una película, es que de plano sí está medio puñetas.

FICHA TECNICA:
Dirigida por: Doug Liman
Con: Hayden Christensen, Rachel Bilson, Jamie Bell y Samuel L. Jackson
País: Estados Unidos
Año: 2008